Somos más que una bodega, somos un vínculo entre la tierra, el cielo y la vida salvaje.
Alma de Halcón nace de una familia que encontró, en las montañas del Prepirineo catalán, en Oden (Solsonès), no solo un lugar donde vivir, sino una forma de amar y proteger la naturaleza.
Primero llegaron los halcones. La cetrería nos enseñó a leer el cielo. Después, fue la tierra la que nos habló. Y plantamos viñas.
Así empezó este proyecto: como una simbiosis entre fauna salvaje, agricultura consciente y territorio vivo.
Aprendimos a leer el viento y el horizonte.
Una apuesta por la vida lenta, regenerativa.
Fruto de un paisaje, un clima y una forma de estar en el mundo.
🌱 Agricultura ecológica y regenerativa
🌿 Respeto profundo por la fauna y flora salvaje
🏛️ Recuperación de bancales romanos y aprovechamiento del agua de lluvia
🛠️ Trabajo artesanal, sin prisas
💫 Conexión con el paisaje y con el momento presente
Alma de Halcón es hoy un proyecto familiar y vivo. Lo forman personas que escuchan la tierra y trabajan con las manos, el corazón y el tiempo.
Cada vino que elaboramos es una expresión de nuestro entorno: montaña, silencio, biodiversidad, emoción.
Es vino, pero también es historia, territorio y libertad.